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martes, 10 de abril de 2018

Los interrogadores israelíes intimidaron a la joven de 17 años Ahed Tamimi con comentarios sobre su aspecto físico

La familia de Ahed Tamimi ha difundido fragmentos de la grabación de uno de los interrogatorios que sufrió a manos de dos israelíes, un policía y un soldado de inteligencia militar. Los agentes presionan y acosan verbalmente a la joven palestina de 17 años ahora y 16 en el momento de los hechos, amenazan con detener a sus familiares e incluso le comentan que tiene “unos bonitos ojos azules”.
Tamimi fue condenada a ocho meses de prisión por un incidente en la entrada de su casa en el que abofeteó a un soldado. Había sido detenida de madrugada el 19 de diciembre junto a su madre y una prima.
La joven se mantiene en silencio mientras los interrogadores le gritan. Lo único que se le oye decir en el vídeo es “he decidido mantenerme en silencio”.
La amenaza más directa que escucha tiene que ver con sus familiares: “Si no nos das lo que queremos, arrestaremos a todos los que salen en el vídeo. Nour, Maruán, Osama, Mará, los cogeremos si no cooperas. Depende de ti”.
En una extraña forma de convencer a Tamimi de que hable, el militar le dice que se parece a su hermana: “Mi hermana pequeña es rubia y tiene ojos azules como los tuyos. Cuando va a la playa, (se pone) como una hamburguesa. En serio, ¿cómo te pones al sol? ¿Como mi hermana? ¿Roja, roja, roja?”. Todo ello a gritos y a pocos centímetros de su cara.
Las imágenes se tomaron el 26 de diciembre de 2017, una semana después de su detención. La ley obliga a la acusación a entregar a la defensa una selección de imágenes de los interrogatorios en los casos de detención de menores.
El vídeo demuestra que los interrogadores violaron la ley israelí sobre detención de menores. Tamimi es interrogada sin la aparente presencia de su abogada o de una guardiana del centro donde estaba internada. Tampoco se encuentra en la sala una mujer policía, como es preceptivo.
Hace una semana, la abogada defensora presentó dos quejas ante la Fiscalía por creer que la presión en los interrogatorios y algunos de los comentarios eran equivalentes al acoso sexual a una menor de edad.
En una rueda de prensa el lunes, el padre de Ahed,  Bassem Tamimi, denunció que su hija fue interrogada cada día durante los diez primeros días tras su detención, con la excepción del día en que compareció ante el tribunal militar. Los interrogatorios podían llegar a durar hasta doce horas seguidas, dijo.

Un vídeo muestra la euforia de soldados israelíes al disparar contra un hombre desarmado en Gaza


Un vídeo rodado por soldados israelíes les muestra celebrando con risas la eliminación de un manifestante con un disparo en la cabeza hecho por un francotirador cerca de barrera divisoria con Gaza.
El vídeo se extendió en Israel a través de WhatsApp a lo largo del lunes y fue recogido a última hora por los medios de comunicación. Parece que fue grabado con unos prismáticos o un visor que acerca la imagen. Aparecen unos pocos palestinos en una zona cercana a la valla fronteriza sin llevar armas y sin suponer un peligro inmediato para los soldados.

Se escucha a los soldados comentar la situación, mientras el francotirador apunta. “En el momento en que se pare, le das. ¿Tienes una bala en la recámara? ¿Lo tienes ya?”. Se oye un disparo. El palestino, que estaba en ese momento quieto, recibe el tiro y cae al suelo.
Los soldados lo celebran con gritos de alegría, sobre todo porque han logrado grabar el momento exacto del disparo. “Guau, ¡vaya vídeo! ¡Sí! Hijo de puta. ¡Vaya vídeo! Mira cómo corren para llevárselo”, dice uno de ellos. Un grupo numeroso de personas se acerca al lugar para sacar de la zona al herido o muerto. Es muy posible que estuviera muerto o herido muy gravemente porque los soldados comentan satisfechos que ha recibido el tiro en la cabeza.
Las imágenes en las que los soldados vitorean el momento del disparo  han provocado comentarios favorables entre miembros del Gobierno israelí. “Cualquiera que haya estado en el campo de batalla sabe que no es serio estar sentado en Tel Aviv o en un plató de televisión y juzgar a los soldados por sus comentarios”, dijo el ministro de Educación y líder del partido La Casa Judía, Naftali Bennett.
El ministro de Seguridad Pública, Gilad, Erdan, también defendió a los soldados: “Hemos llegado a un nivel de locura y autoengaño. ¿Tan aburrido es este país que este vídeo tiene que ser difundido? Coger una situación del campo de batalla, cuando los soldados están sometidos a tensión y les están lanzando artefactos explosivos y se intenta cruzar la frontera, ¿alguien va a opinar sobre su respuesta y juzgarles desde los sillones de Tel Aviv?”.
En las imágenes no se ve a manifestantes lanzar objetivos explosivos ni los soldados están sometidos a tensión. Más bien al contrario, parecen estar pasándoselo en grande.
El Ejército anunció el lunes que estaba investigando la situación que aparece en el vídeo sin dar muchos más datos. De la revisión inicial, deduce que todo ocurrió hace varios meses.

jueves, 14 de julio de 2011

La nueva guerra entre el Líbano e Israel se libra debajo del mar

Tel Aviv y Beirut, enfrentados por la delimitación de sus fronteras marítimas tras el descubrimiento de vastos yacimientos de gas natural bajo el Mediterráneo. El Gobierno israelí anuncia el trazado unilateral de sus límites, en lo que el país del Cedro considera un movimiento para ampliar su zona de explotación. Algunos temen que la disputa sea usada como detonante del próximo conflicto.

14.07.2011 · Mónica G. Prieto · (Beirut)

Un israelí pesca a la altura de Rosh Haniqra, en el norte, ante un navío de guerra israelí. Emilio Morenatti/AP
Debería ser la mejor noticia que Israel y el Líbano han recibido jamás, porque a ambos les cambiará el futuro. El descubrimiento de las mayores reservas de gas natural encontradas en los últimos 10 años en sus propias costas implica un cambio drástico en la economía de dos países que hasta ahora dependían de la importación de recursos energéticos para abastecer a sus ciudadanos.
Podría permitirles ser autosuficientes, algo especialmente importante en el caso israelí, situado en un entorno poco amistoso dado que no tiene relaciones con la mayor parte de sus vecinos. Para Tel Aviv supondría el final de la incertidumbre de depender de las importaciones desde Egipto, donde el primer ministro en funciones ha anunciado que revisará sus acuerdos de exportación energética -privilegiados, en el caso de Tel Aviv- y donde los sabotajes de las instalaciones se multiplican aparentemente para interrumpir el flujo energético hacia Israel, al que Cairo proporciona el 40% de su electricidad: ya ha habido cuatro ataques desde la revolución egipcia. Y para el Líbano, supondría poner fin a las carencias de electricidad que motivan tantas protestas sociales. Podría permitirles incluso exportar gas, obteniendo importantes réditos económicos, si no fuera porque ambos países están en guerra y El Líbano ni siquiera tienen trazadas unas fronteras marítimas que le permita disponer legalmente de dichos recursos energéticos, como tampoco acuerdos de explotación o exploración de yacimientos en zonas transfronterizas.
Cinco años después de la última guerra entre Israel y el Líbano, una nueva batalla se libra bajo el mar. Concretamente, a entre 1.500 y 2.500 metros por debajo del agua, la distancia a la que se encuentran las reservas del arco sirio, un territorio que va de Egipto a Siria pasando por Gaza, Israel y Líbano e incluye aguas chipriotas. Según estimaciones de la institución norteamericana US Geological Survey, 3,4 billones de metros cúbicos de gas se esconden en esta cuenca, que también alberga 1.700 millones de barriles de petróleo. Pero se trata de meras estimaciones: sólo las perforaciones pueden corroborar dichas cifras. Los trabajos más recientes, realizados del lado israelí -que explota sus reservas desde 2004- por la compañía norteamericana Noble Energy, demuestran que uno de sus yacimientos, bautizado Leviatán, alberga 450.000 millones de metros cúbicos de gas, lo cual lo convertiría en el más grande descubierto en una década: un muy buen indicativo de lo que se esconde tras las costas mediterráneas de Oriente Próximo.

Una boya en aguas en disputa, vista desde la localidad libanesa de Naqura. AP /Mohammed Zaatari
La existencia de las reservas de gas se conocen desde hace tiempo -no en vano datan de 60 millones de años- pero sólo ahora, cuando la tecnología permite perforar a una profundidad de 1.500-2.000 metros sin excesivos costes, los países se están volcando en la batalla por los recursos que albergan sus costas. Y ahí viene el conflicto: en que no están claros los límites marítimos del Mediterráneo a su paso por el Líbano y eso los hace susceptibles de ser usurpados.
El pasado domingo, el Gobierno israelí aprobó y envío a Naciones Unidas un trazado unilateral de sus fronteras marítimas a partir de “principios jurídicos, acuerdos internacionales e intereses de explotación económica”, según el primer ministro Benjamín Netanyahu. “Estas fronteras delinearán el área en la que el Estado disfrutará de derechos económicos exclusivos, incluido el derecho de explotación de los recursos naturales marítimos”, afirmó Netanyahu citado por la prensa israelí, dando por hecho que Israel considera ésas sus fronteras marítimas de facto.
Algo que ha indignado a los libaneses, que ya transmitieron en julio de 2010 a Naciones Unidas un mapa que delimita su zona económica exclusiva que, en su día, recibió el respaldo de Estados Unidos y que entra en colisión con el trazado ahora por Israel. La diferencia consistiría en 15 kilómetros cuadrados. Quince kilómetros que, según Beirut, Israel se ha anexionado en su propuesta de zona de explotación exclusiva en lo que considera un nuevo episodio de ocupación ilegal.

Soldados israelíes durante un bombardeo contra el Líbano en la guerra de 2006. Oded Balilty / AP
La respuesta libanesa ha sido airada. El ministro de Energía, Gebran Bassil, lo ha calificado de “agresión”, y desde Israel se teme que la disputa por los recursos energéticos sea utilizada por Hizbulá para justificar una nueva guerra entre ambos países. No en vano Bassil -miembro de un grupo político cristiano aliado con Hizbulá y de gran peso en el Gobierno- declaró a Al Manar, el canal de televisión del Partido de Dios, que “no estamos atacando a nadie pero tampoco vamos a aceptar que nadie nos ataque ni por un solo centímetro”. Según Bassil, “el Líbano ha dibujado sus fronteras [marítimas] según la convención de la ONU sobre la Ley del Mar” y advierte que “ningún libanés aceptará renunciar a sus recursos energéticos o sus derechos marítimos”.
El presidente del país del Cedro, Michel Sleiman, ha advertido que “cualquier decisión unilateral que tome Israel sobre las fronteras marítimas constituirá una violación de la ley internacional,como es costumbre en Israel” y el ministro de Asuntos Exteriores, Adnan Mansur, ha anunciado que el Líbano se opondrá a “cualquier confirmación internacional de una delimitación unilateral de las fronteras marítimas israelíes, incluso si emana de la ONU”. “Ninguna compañía puede emprender trabajos de prospección de gas o petróleo en zonas marítimas que son objeto de un litigio legal, político y de seguridad”, recordó Mansur, quien anunció que “el Gobierno libanés está estableciendo un mapa preciso para confirmar sus derechos en la zona económica exclusiva en el Mediterráneo, en una línea de 17 kilómetros en la zona denominada 23″. El ministro considera la propuesta israelí “una amenaza para la seguridad nacional”.

Los suburbios chiíes de Beirut, tras un bombardeo israelí en 2006. Issam Kobeisi / AP
Según Israel, la demarcación propuesta por el Líbano choca con la ya propuesta en 2007 de las costas entre Líbano y Chipre y también con el acuerdo alcanzado entre Israel y Chipre sobre límites marítimos: ambos delimitan las fronteras marítimas del Líbano a falta de un trazado oficial. Argumenta que la propuesta libanesa -que no ha sido adoptada formalmente por el Parlamento- se adentra en territorio israelí, una acusación similar a la que hace Beirut hacia Tel Aviv. “La concepción israelí de las fronteras es cuanto menos elástica”, explicaba en declaraciones a la publicación económica libanesa Le Commerce du Levant Sarkis Hlaiss, encargado de Hidrocarburos en el ministerio de Energía libanés.
De la delimitación de las fronteras depende el reparto de beneficios en el caso de yacimientos transfronterizos, por lo que, de momento, hace imposible pensar en explotar los yacimientos que queden en territorio difícil de definir. Incluso otros de propiedad más clara serán polémicos: “Algunos bloques de los cuales Noble Energy [empresa que trabaja en la explotación de reservas localizadas en la costa israelí] ha recibido la concesión son limítrofes a nuestras fronteras. No tengo los estudios sísmicos israelíes, pero en el caso de que las estructuras estén en estas zonas hay un 90% de posibilidades de que se traten de estructuras comunes”.
En teoría, mientras no se alcance un acuerdo bilateral la explotación en dichas zonas es inviable y por tanto las potenciales ganancias se quedan en el aire. Al menos en el caso de Israel y el Líbano, donde el diálogo directo es imposible. Según la prensa israelíel primer ministro Netanyahu ha iniciado contactos con la Autoridad Palestina para la explotación de dos plataformas situadas en las costas de Gaza en lo que implica contratos estimados en 800 millones de dólares. Más allá de las costas israelíes, Siria pretendía lanzar este año la adjudicación de contratos para la explotación de las reservas situadas en sus aguas territoriales: se desconoce si el plan sigue adelante dado el caos interno.

Un joven salta al Mediterráneo en la localidad de Acre, al norte de Israel. A. Zemlianichenko / AP
También es difícil la explotación en el caso de Chipre, con quien Líbano discute desde hace años acuerdos de delimitación marítima sólo para encontrarse con el bloqueo de Turquía. Ankara, que no reconoce la legitimidad griega en la mitad sur de la dividida isla mediterránea, frustra cualquier acuerdo -incluido el que se gestó entre Chipre e Israel en 2010- que no tome en cuenta los intereses turcos hasta que no se produzca una reunificación de la isla.
En el caso del acuerdo alcanzado entre Chipre y Egipto el pasado diciembre para definir sus fronteras marítimas, Turquía emitió una protesta formal. Su empeño en no abandonar el asunto es tal que llegó a enviar navíos de guerra a modo de aviso cuando barcos libaneses realizaban estudios de prospección en yacimientos situados en zonas comunes.
Pero el Líbano no renuncia a su sueño de independizarse energéticamente y disponer de reservas de hidrocarburos. Bassil se mostraba “casi seguro” de que se encontrará gas “en cantidades comerciales” en declaraciones reproducidas por Le Commerce du Levant. “Los yacimientos libaneses son más importantes que los de Israel”, afirmaba el director general de instalaciones petrolíferas Sarkis Hlaiss. “Serán los más importantes de toda la cuenca levantina“.