sábado, 10 de agosto de 2019

Pedir asilo desde alta mar: 89 rescatados por el Open Arms manifiestan ante la ONU su deseo de solicitar refugio

En un dispositivo histórico, las 89 personas adultas rescatadas por el Open Arms han manifestado formalmente su deseo de pedir asilo ante Acnur y las autoridades italianas. Uno de las solicitudes corresponde a Mohamad, chadiano perseguido por sus críticas al gobierno que ha recorrido esta ruta en dos ocasiones tras ser deportado de Francia. "Este trámite no hace más que confirmar lo que llevamos tanto tiempo diciendo: pedimos que se permita el desembarco inmediato de los pasajeros y la posibilidad de que estas personas puedan pedir asilo", reclaman desde Acnur. El Open Arms rescata a otras 39 personas en el Mediterráneo

Mohamad, uno de las personas rescatadas que han manifestado su deseo de pedir asilo. FRANCISCO GENTICO


Ya habían empezado a advertirlo escasas horas después del segundo rescate. Las personas localizadas presentaban "símbolos inequívocos de violencia". A esas primeras revisiones médicas le siguieron las conversaciones con la tripulación: cargaban con duras experiencias de torturas, abusos y violaciones en Libia. Muchos también relataban historias de persecución sufrida en sus países de origen. Eran potenciales solicitantes de protección internacional, y la tripulación del Open Arms decidió activar un dispositivo poco usual: declarar de manera formal su voluntad de solicitar asilo en Italia desde alta mar.
A contrarreloj, la tripulación comenzó a realizar entrevistas con cada uno de los adultos rescatados por el buque humanitario la semana pasada, quienes manifestaron su necesidad de pedir protección en Europa. Todas las entrevistas, grabadas en vídeo, han sido enviadas a la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados y el centro de coordinación de salvamento marítimo (MRCC) en Roma, según lo requerido por las directrices sobre rescate marítimo de la ONU.
La historia de Mohamad ya se encuentra entre los 89 casos recopilados en la oficina italiana de Acnur. Es una de las personas que decidieron abrirse en canal para relatar su dolor a la tripulación del Open Arms. Quien escuchaba era Francisco Gentico, fótografo y socorrista voluntario en el buque de rescate quien nos relata su historia tras recibir su consentimiento.
Mohamad huyó de Chad por motivos de persecución política por ser parte activa de la oposición chadiana, ha explicado. Esta no es la primera vez que se ha visto forzado a abandonar su hogar. Hace años recorrió la misma ruta y logró llegar a Francia, donde vivió durante tres años, ha indicado a Gentico en una conversación mantenida frente a frente en la proa del Open Arms. "Fue deportado bajo la promesa de que la Embajada francesa en Chad iba a protegerlo del gobierno", detalla el fotógrafo.
El Ejecutivo francés incumplió su promesa, según el testimonio de Mohamad. "En lugar de protegerlo, los agentes que viajaban con él en la deportación lo entregaron a la Policía de Chad que lo llevaron a un búnker, donde fue torturado con electricidad, quemaduras y golpes", continúa el voluntario. "Su familia pagó 5.000 por su libertad, pero al mes las autoridades chadianas manifestaron su intención de detenerlo de nuevo".
Mohamad escapó una vez más. Ahora esperaque algún gobierno europeo escuche su testimonio, atienda a su petición de asilo y reciba una protección con garanías. Él es licenciado en política, quiere hacer un máster y sumarse a una organización humanitaria, detalla Gentico.

Eritrea, la nacionalidad principal entre los rescatados

Además de Chad, entre los rescatados se encuentran personas procedentes de Eritrea, Etiopíaa,Nigeria, Somalia, Sudán, Ghana, Costa de Marfil, Gambia, Mali, Guinea, Libia y Egipto. "La principal nacionalidad entre los rescatados es la eritrea. Es muy importante este dato, porque es un país emisor de demandantes de asilo. Muchas personas huyen por ser perseguidos", detalla Valentina Brinis, el enlace en Italia de la ONG, que se ha encargado de realizar el trámite con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.
Es la primera vez que se pone en marcha este dispositivo, aseguran tanto la ONG como Acnur a eldiario.es. "Es algo novedoso. Nunca antes los rescatados han manifestado de manera formal ante Acnur desde un barco de rescate su intención de solicitar asilo y sus razones", indica Brinis a eldiario.es. "Todos estos casos nos permiten documentar que, además de haber menores, hay muchas personas adultas que requieren protección y no pueden ser devueltas", continúa la italiana, quien ve en este trámite un paso más para lograr el desembarco en Italia tras más de una semana de bloqueo en alta mar.
"Una vez expresado su deseo de solicitar asilo ante Acnur y las autoridades italianas, estas 89 personas deben recibir protección en algún estado de la Unión Europea", defiende la activista. "Es todo un éxito", añade Brinis. Al mismo tiempo, la ONG se ha encargado de activar todas las vías jurídicas posibles para proteger a los 32 menores que llevan unas semana atrapados en el buque. Con este objetivo, sus abogados han solicitado su desembarco ante el Tribunal de Menores y ante la Fiscalía de Menores de Palermo, así como la designación de tutores para los 28 adolescentes que han viajado solos.

Acnur pide el "desembarco inmediato" para pedir asilo

Fuentes de la Agencia de la ONU para los Refugiados han confirmado a este medio la recepción de la documentación. "Se ha recibido información en la oficina de Acnur Italia por parte del Open Arms indicando que había varias personas a bordo con intención de pedir asilo en Europa", ha afirmado María Jesús Vega, portavoz del organismo en España.
"Este trámite no hace más que confirmar lo que llevamos tanto tiempo diciendo. Reiteramos a los gobiernos de la región para que puedan encontrar una solución para las personas que están a bordo", han afirmado desde la agencia de la ONU. "Pedimos que se permita el desembarco inmediato de los pasajeros y la posibilidad de que estas personas puedan pedir asilo y la petición manifestada pueda ser estudiada", ha enfatizado Vega.
Desde el Gobierno de Roma rechazan que sea Italia el Estado encargado de recibir dichas solicitudes de asilo. En declaraciones recogidas por el medio italiano LaPresse, el Ministerio Interior ha rechazado que la formalización de este trámite tenga que conllevar un permiso de acceso a suelo italiano. "Dado que el Open Arms es español -y es en el barco donde han declarado su intención de pedir asilo-, de acuerdo con las convenciones internacionales y la jurisprudencia de la corte europea, es deber del Estado del pabellón cuidar de los que están a bordo, después de ser rescatados en aguas internacionales", han afirmado las fuentes citadas por este medio.
"Los expertos del Ministerio del Interior están evaluando la posibilidad de recordar a España, también en el ámbito jurisdiccional, que respete las obligaciones internacionales asumiendo las 89 personas", han añadido. No obstante, la jurisprudencia al respecto existente en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos no clarifica este punto.
La sentencia del caso 'Hirsi Jamaa', por la que el Estado italiano fue condenado por devolver a 200 migrantes rescatados en aguas internacionales por las autoridades italianas, concluyó que era el Gobierno italiano el responsable de su protección. La razón: por encontrarse en un barco militar del país, lo que evidencia que el Estado Italia "ejerce su control sobre ellas". Este no es el caso del Open Arms.
El rifirrafe entre España e Italia por el Open Arms alcanzó su punto álgido este viernes. El ministro del Interior Italiano, Matteo Salvini, aseguró este viernes haber enviado un escrito al Gobierno de Pedro Sánchez para que se "haga cargo" de las 121 personas que se encontraban a bordo del Open Arms. La respuesta de España no tardó en llegar. La portavoz gubernamental, Isabel Celaá, reiteró que los rescatados deben ser desembarcado en "el puerto más cercano", es decir, el de Lampedusa.
Este sábado, la embarcación ha rescatado a otras 39 personas en el Mediterráneo, con lo que ya son 160 las que aguardan ser acogidas en algún puerto seguro.

sábado, 13 de octubre de 2018

Guatemala: Mafias, hipocresía y palo

El Estado contrainsurgente surgido durante la guerra interna en Guatemala no desapareció una vez firmada la paz el 29 de diciembre de 1996.


Las estructuras creadas en el transcurso del conflicto se mantuvieron intactas. A la sombra de ese Estado, nacieron y crecieron estructuras paramilitares encargadas de la feroz represión que, en el marco de la Guerra Fría y la Doctrina de Seguridad Nacional, sirvieron para detener el avance del “comunismo internacional”, representado por los movimientos revolucionarios alzados en armas. Esas estructuras, además de su trabajo policíaco-militar de represión interna, fueron cobrando relativa autonomía, convirtiéndose con el tiempo en un poder económico, y por tanto político. Ligadas a negocios “dudosos” (narcoactividad, contrabando, tráfico de personas, de armas, lavado de activos, tala ilegal de maderas finas en la selva petenera, agencias de seguridad), moviéndose con criterios mafiosos,ganaron cada vez más espacio en la dinámica nacional. Formada originalmente por cuadros castrenses, fueron encontrando diversos aliados en su accionar: empresariado nacional, políticos que le hacían los “favores”, alcaldes ávidos de ascenso social.
Como poder económico en sí mismo (“nuevos ricos” con aspiraciones aristocráticas), esos sectores desarrollaron un poder político significativo. Con el retorno a la democracia en 1986, estos últimos años formaron varios partidos políticos: el Frente Republicano Guatemalteco -FRG- (en el poder con Alfonso Portillo de presidente y Efraín Ríos Montt como presidente del Congreso), el Partido Patriota (en el poder con Otto Pérez Molina en la presidencia), el actual Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación), con Jimmy Morales en la casa de gobierno. Sin dudas, esos sectores ascendentes representan un poder en la dinámica nacional, llegando a mover no menos de un 10% del PBI a través de todas sus ramificaciones comerciales.
No constituyen abiertamente una afrenta a los grupos oligárquicos tradicionales (terratenientes de viejo cuño, sectores industriales y de servicios modernizantes), sino que mantienen una relación de paralelismo con ese poder económico representado en el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras -CACIF-. Hoy día, dado aquello de “money is money” (dinero es dinero), hay un pacto donde confluyen sectores tradicionales de alcurnia con “nuevos ricos” advenedizos, pues empresarios, militares y políticos en definitiva defienden todos por igual el sistema de vida “occidental y cristiano” (léase: capitalismo).
Pero no deja de haber luchas intracapitales, interoligárquicas. ¿Quién dijo que en la derecha no hay problemas internos, peleas a muerte, contradicciones? Eso no es patrimonio de la izquierda, ¡en absoluto! Esos enfrentamientos se ven hoy en la división establecida en torno a si acompañar la agenda de Estados Unidos (agenda interesada, obviamente) de apoyar, o no, la lucha contra la corrupción.
Corrupción e impunidad son constantes en la historia nacional. No nacieron con los gobiernos militares; se remontan a una larga historia que viene de la colonia y de un parasitario y burocrático sistema colonial instaurado siglos atrás por España. Esos vicios se perpetuaron en el tiempo, y hoy están presentes en la dinámica cotidiana. Ellos son los que posibilitaron una guerra interna tan cruenta sin posteriores responsables (impunidad) y estructuras mafiosas que crecieron exponencialmente (corrupción). De hecho, el Estado está hoy virtualmente secuestrado por esas mafias. La persecución establecida por la CICIG y el Ministerio Público solo removió una primera capa superficial; la enfermedad es profunda.
Hoy asistimos a un Pacto de Corruptos donde grupos empresariales, militares y políticos se cuidan mutuamente, siempre como mafias. Las últimas medidas del gobierno evidencian la desesperación por la eventual continuidad de las investigaciones en torno a las prácticas corruptas. De ahí todas las medidas que se han visto estos días, terminando con las acusaciones del presidente Jimmy Morales en el seno mismo de Naciones Unidas contra la CICIG como presunto causante de la inestabilidad política que se vive.
La hipocresía no tiene límites. Como elementos distractores, estos días aparecieron nuevas “controversias”: la lucha contra el aborto, por ejemplo. O el no ingreso de la banda Marduk, por supuesta “influencia satánica”. “Nuestra ignorancia está planificada por una gran sabiduría”, dijo Scalabrini Ortiz. Los distractores (¿“espejitos de colores”?) siguen a la luz del día. Y si no alcanzan, vienen los palazos (20 dirigentes campesinos asesinados estos meses).
AUTORMarcelo Colussi 
Marcelo Colussi
Nacido en Argentina. Estudió piscología y filosofía. Vivió en varios países latinoamericanos. También es investigador social y escritor. Desde hace varios años radica en Guatemala.