miércoles, 8 de diciembre de 2010

Decenas de heridos tras las redadas policiales en la Isla de Pascua

Martes, 7 diciembre de 2010

Mujer rapa nui herida por una bala de goma.
Mujer rapa nui herida por una bala de goma.
© Survival
Según los últimos informes, al menos 25 personas han resultado heridas después de que la policía desalojara a habitantes indígenas de edificios en Rapa Nui, más conocida como Isla de Pascua.

Desde agosto de este año, un grupo de indígenas rapa nui ha ocupado una serie de edificios en tierra que ellos aseguran es legalmente suya.

Una página web pro-rapa nui asegura que la policía usó gas lacrimógeno y disparó balas de goma a corta distancia durante las manifestaciones del viernes.

Según la BBC, los funcionarios han dicho que 17 agentes de policía y ocho civiles resultaron heridos durante las protestas. Testigos locales cifran los heridos civiles en 19 y niegan que ningún policía resultase herido.

Santi Hitorangi, un documentalista que estuvo presente en la redada, dijo: “Lo que ocurrió… es su manera de intentar parar cualquier intento del pueblo indígena rapa nui para reivindicar su derecho a la tierra. No pedimos más que un título de propiedad territorial. Es una reivindicación legítima. No estamos pidiendo nada más al Gobierno”.

Los rapa nui son indígenas polinesios que viven en la Isla de Pascua, famosa por sus grandes cabezas talladas en piedra, conocidas como “moai”. La isla fue incorporada al territorio de Chile en 1888 a pesar de encontrarse a más de 3.000 km de la costa sudamericana.

El aumento del turismo y de la colonización de la pequeña isla ha incrementado la presión sobre los habitantes nativos, que se niegan a la privatización de sus territorios ancestrales.

El presidente parlamentario de la isla, Leviante Araki, dijo en declaraciones a una radio chilena: “Estamos dispuestos a morir, no aceptaremos que vengan para manejar nuestra propiedad. No, no nos iremos nunca”.

Entre tanto, el ministro del Interior chileno expresó su esperanza de que se pueda llegar a un acuerdo, pero confirmó que continuarán desalojando a los ocupantes ilegales. “En nuestro país, nadie puede vivir fuera de la ley”, dijo.

Los Bosquimanos

Hay 100.000 bosquimanos en Botsuana, Namibia, Sudáfrica y Angola. Son el pueblo indígena del Sur de África y han vivido allí durante decenas de miles de años.
Mapa de la tierra de los bosquimanos, Botsuana
En el centro de Botsuana está la Reserva de Caza del Kalahari Central, que fue creada para proteger el territorio tradicional de los 5.000 bosquimanos gana, gwi y tsila (y de sus vecinos los bakgalagadi), y la caza de la que dependen.
A comienzos de la década de los años ochenta, sedescubrieron diamantes en la reserva. Poco después, ministros del Gobierno fueron allí para decir a los bosquimanos que tendrían que abandonar sus hogares a causa del hallazgo de diamantes.
En las tres grandes evacuaciones de 1997, 2002 y 2005, se expulsó a casi todos los bosquimanos. Desmantelaron sus hogares, cerraron su escuela y su centro de salud,destruyeron su suministro de agua, les amenazaron y se los llevaron en camiones.
Ahora viven en campos de reasentamiento fuera de la reserva. Rara vez pueden cazar y les detienen o les golpean cuando lo hacen, de modo que dependen de las limosnas del Gobierno. En este momento están atrapados por el alcoholismo, el aburrimiento, la depresión y enfermedades como la tuberculosis y el SIDA.
Niños bosquimanos jugando, Kaudwane.
Niños bosquimanos jugando, Kaudwane.
© Survival
A menos que puedan regresar a sus tierras ancestrales, sus sociedades y modo de vida únicos serán destruidos y muchos de ellos morirán.
A pesar de que los bosquimanosganaron en los tribunales el derecho a regresar a sus tierras en 2006, el Gobierno ha hecho todo lo posible para impedir este regreso, como, por ejemplo, prohibirles el acceso al pozo de agua que utilizaban antes de ser expulsados; sin él, los bosquimanos tienen dificultades para encontrar agua suficiente para sobrevivir en sus tierras.
Los bosquimanos emprendieron otra batalla legal contra el Gobierno en un intento de recuperar el acceso a su pozo. La vista oral tuvo lugar en junio de 2010, pero el juez posteriormente desestimó su solicitud
El Gobierno, al mismo tiempo que impide a los bosquimanos acceder al agua, ha excavado nuevos pozos para animales salvajes y ha permitido que una empresa de safaris, Wilderness Safaris, abra un alojamiento turístico dentro de la reserva.
Hombre bosquimano.
Hombre bosquimano.
© Survival
El Kalahari Plains Camp se abrió después de que Wilderness Safaris firmara un contrato de alquiler con el Gobierno. Sin embargo, el acuerdo no establecía ninguna cláusula sobre los derechos de los bosquimanos, en cuyas tierras se encuentra el alojamiento, y tampoco han sido consultados sobre esta iniciativa.
Mientras que los bosquimanos de los alrededores tienen problemas para encontrar agua suficiente para sobrevivir en sus tierras, los clientes del alojamiento pueden tomar un cóctel junto a la piscina del campamento.
Además, el Gobierno:
Ha rechazado expedir ni un sólo permiso de caza en su tierra (a pesar de la sentencia de diciembre del Tribunal Supremo de Botsuana sobre la ilegalidad de rechazar la emisión de permisos).
Ha detenido a más de 50 bosquimanos por haber cazado para alimentar a sus familias.
Les ha prohibido llevar sus pequeños rebaños de cabras a la reserva.
Su política consiste, claramente, en intimidar y asustar a los bosquimanos para que se queden en los campos de reasentamiento y en hacer imposible la vida a aquellos que han regresado a sus tierras ancestrales.
En 2002, los bosquimanos llevaron a juicio al Gobierno. Querían que el tribunal declarase que su expulsión era ilegal. Debido a discusiones sobre el procedimiento, las vistas orales no comenzaron hasta 2004.
Bushmen at new Xade celebrating the news of their court victory, December 2006
Bosquimanos en New Xade celebran
la noticia de su victoria judicial, diciembre 2006.
A pesar de que los bosquimanos son los ciudadanos más pobres de Botsuana, el caso se convirtió en el más largo y caro de la historia del país.
Inicialmente se personaron como acusación 239 adultos bosquimanos, y otros 135 adultos pidieron que se les añadiese. Junto con sus hijos, representaban en torno a 1.000 personas. De los 239 bosquimanos originales, el 12% murió esperando justicia.
Mientras el juicio proseguía, muchos bosquimanos intentaron regresar a su hogar en la reserva. El Gobierno expulsó de nuevo a casi todos, a algunos de ellos por tercera vez. Durante el juicio, el Gobierno eliminó de la Constitución la cláusula clave que protegía sus derechos.
Gracias a la generosidad de sus socios/as y simpatizantes, Survival ayudó a los bosquimanos a llevar su caso ante los tribunales.
El 13 de diciembre de 2006 los bosquimanos obtuvieron una victoria histórica. Los jueces dictaminaron que la expulsión era “ilegal e inconstitucional”, y que tenían derecho a vivir dentro de la reserva, en su tierra ancestral.
El tribunal también declaró que los bosquimanos tenían derecho a cazar y a recolectar en la reserva, y que no tendrían que solicitar permisos para entrar en ella. Más sobre este dictamen histórico .
A pesar de que el Gobierno anunció rápidamente que no apelaría la sentencia, desde entonces ha hecho todo lo posible para entorpecerla.
Una de las formas que el Gobierno de Botsuana emplea para impedir que más bosquimanos regresen a la Reserva de Caza del Kalahari Central es cortándoles el suministro de agua.
Antes de las expulsiones, los bosquimanos obtenían agua de un pozo de la comunidad de Mothomelo. Un tanque cisterna transportaba agua a las otras comunidades una vez al mes.
Una niña bosquimana lleva
agua a través del
desierto. © Survival
Durante las expulsiones, el Gobierno interrumpió este servicio, retiró todos los tanques de almacenamiento de agua así como se llevó la bomba del pozo, sin la cual éste es inutlizable.
Muchos bosquimanos han regresado a la reserva, antes y después de su victoria en los tribunales. Obtienen el agua de “cacerolas” (depresiones en la arena que se llenan de agua de lluvia), así como de melones y raíces. En la estación seca la vida es extremadamente difícil y al menos una mujer ya ha muerto de sed y de hambre.
El Gobierno ha prohibido a los bosquimanos que reabran y utilicen el pozo, a pesar de que estos se han ofrecido a pagar los costes. No ha ofrecido ninguna explicación respecto a la prohibición.
Sin embargo, sí que ha permitido que una empresa de extracción de diamantes que opera en la reserva utilice toda el agua que necesite, ha excavado nuevos pozos para animales salvajes con fondos de Tiffany & Co y ha permitido a Wilderness Safaris abrir un alojamiento turístico en la reserva, con piscina incluida.
Los bosquimanos llevaron de nuevo al Gobierno a los tribunales en un esfuerzo para conseguir el acceso a su pozo. El caso “llegó a juicio en junio de 2010”: /noticias/6071, pero el juez desestimó su demanda.
Los bosquimanos, Survival y muchos otros observadores creemos que se expulsó a los bosquimanos porque su tierra es rica en diamantes.
Bushmen at Gope before being evicted
Bosquimanos en Gope antes de ser expulsados.
Su reserva está en el centro de la zona de producción de diamantes más rica del mundo. Se sabe que en la reserva hay al menos un enorme yacimiento de diamantes, en una comunidad bosquimana llamada Gope. Hay muchas otras kimberlitas (piedras volcánicas de las que se obtienen los diamantes) en la reserva.
En mayo de 2007, De Beers vendió su depósito en Gope a Gem Diamonds por 34 millones de dólares. El presidente de Gem Diamonds calificó el yacimiento de Gope como un “bien problemático para De Beers” debido a de la campaña por los bosquimanos.
Gem Diamonds ha manifestado públicamente que contiene diamantes valorados en más de 2.000 millones de dólares (tomando como referencia los precios de 2007) y proyecta construir una mina en Gope cuando las condiciones económicas sean favorables. En 2010 Gem incrementó su estimación del valor del yacimiento de Gope hasta los 3.300 millones de dólares.
El Gobierno de Botsuana se encuentra en proceso de aprobación de la mina, pero ya ha declarado que no permitirá a Gem proveer de agua a los bosquimanos. Sin embargo, el Gobierno ha reservado el derecho de utilizar agua de los pozos que Gem perfore para la vida salvaje. Gem Diamonds argumenta que los bosquimanos están a favor de la mina. Sin embargo, no han recibido asesoramiento independiente sobre su probable impacto.
También están implicadas otras empresas. Petra Diamonds está explorando la reserva y ha identificado las zonas de Gope y Kukama como prioritarias.

Más información

Actúa ahora para ayudar a los bosquimanos

Tu ayuda es fundamental para la supervivencia de los bosquimanos. Puedes colaborar de diferentes maneras:

10 de diciembre, día clave para los DDHH

07/12/2010
En la Fundación Anesvad trabajamos para promover y proteger el Derecho a la Salud. Entendemos que éste, más allá de un derecho básico de todas las personas, es un condicionante para el pleno desarrollo de la vida.
Los niños y las niñas son los
 grupos de población más
vulenrables
Las intenciones se plasmaron en un texto en 1948. Su título, Declaración Universal de los Derechos Humanos. Su objetivo, promover y proteger los derechos humanos como fundamento “para la libertad, justicia y paz en el mundo”. Hoy, 10 de diciembre de 2010, 62 años después, el incumplimiento de los artículos que contempla esa Declaración que debiera regir el mundo sigue siendo una realidad. Sólo tenemos que atenernos a su definición para comprobarlo: Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. Todos tenemos los mismos derechos humanos, sin discriminación alguna. Estos derechos son interrelacionados, interdependientes e indivisibles.
Todavía hoy son muchos los países que no han ratificado los sucesivos Tratados y Acuerdos Internacionales creados para otorgar mayor efectividad y aplicación práctica de sus 30 artículos. Estados Unidos, por ejemplo, mantiene una férrea negativa a asumir como ordenamiento jurídico propio la Convención de los Derechos del Niño y se convierte así en el único país de Occidente en negar su aplicación, que no supone más que la protección ante todo de los derechos de la infancia.
Unos derechos que son el origen de lo que viene después, porque los derechos humanos, tal y como se definen, son interdependientes y están interrelacionados y, por ende, unos no se entienden sin los otros. Si no se cumplen los derechos más básicos a la salud, a un saneamiento y a disponer de un hogar, difícilmente se podrán vislumbrar progresos en los demás, como educación, igualdad, libertad de expresión…
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REFUGIADOS SOMALÍES NECESITAN PROTECCIÓN, NO ABUSOS

Kenia ( 8-12-10)

Refugiados somalíes esperan para conseguir agua, Dadaab, Kenia. © ACNUR/E. HocksteinHaz clic para ampliar
Refugiados somalíes esperan para conseguir agua, Dadaab, Kenia. © ACNUR/E. Hockstein
Londres.- Las violaciones de los derechos humanos de losrefugiados y solicitantes de asilo somalíes en Kenia están poniendo en riesgo a miles de vidas, afirma Amnistía Internacional en un informe que ha publicado hoy. 

From life without peace to peace without life describe cómo miles de personas que huyen de la violencia en Somalia no pueden encontrar refugio, protección y soluciones duraderas en Kenia, debido al cierre de la frontera entre los dos países hace casi cuatro años por razones de seguridad.

Los combates continuos y los terribles abusos en Somalia representan una verdadera amenaza para la vida de decenas de miles de niños, niñas, mujeres y hombres. Ningún somalí debe ser devuelto al sur y centro de Somalia,” dijo Michelle Kagari, directora adjunta del Programa de Amnistía Internacional para África.

El mes pasado, las autoridades kenianas ordenaron volver a Somalia a cerca de 8.000 refugiados somalíes que habían cruzado la frontera keniana desde la localidad somalí de Belet Hawo huyendo de los intensos combates que ocurrían ahí. Además, la policía keniana obligó después a unas 3.000 personas a internarse más en territorio somalí, donde siguen estando en riesgo de sufrir abusos graves contra los derechos humanos.

Muchos somalíes no tienen otra opción que cruzar la frontera con Kenia. Sin embargo, el cierre del centro de control cerca de la frontera por parte de Kenia significa que ningún somalí es registrado de inmediato y que nadie es sometido a una preselección. Inevitablemente, esto no ayuda en nada a los asuntos de seguridad nacional de Kenia.

Después de una ola de violencia en diciembre de 2006, Kenia cerró su frontera de 682 kilómetros con Somalia, afirmando que los combatientes con presuntos vínculos con Al Qaeda podrían entrar a Kenia y poner en peligro la seguridad nacional.

No obstante, debido a la falta de seguridad en la frontera, los somalíes han seguido huyendo y buscando refugio en Kenia. Las autoridades kenianas se han hecho de la vista gorda con el flujo continuo de solicitantes de asilo somalíes a través de la frontera, poniendo en tela de juicio el impacto, si es que ha habido alguno, que ha tenido el cierre con respecto a la seguridad.

En una reunión con Amnistía Internacional en marzo de 2010, el ministro de Estado para Asuntos de Inmigración de Kenia admitió que “el cierre de la frontera no ayuda. Sería mejor someterlos [a los solicitantes de asilo somalíes] a un proceso de preselección para que sepamos quienes son.

En su informe, Amnistía Internacional describe cómo las fuerzas de seguridad kenianas han devuelto a Somalia a solicitantes de asilo y refugiados desde que la frontera fue cerrada; les han exigido sobornos y los han arrestado y detenido de forma arbitraria. Por lo regular, los somalíes son acosados por la policía keniana en las zonas fronterizas, en los campos de refugiados de Dadaab en el noreste de Kenia y en áreas urbanas, incluyendo Nairobi.

Una mujer somalí de 55 años de edad dijo a Amnistía Internacional en marzo de 2010:
Hace siete días llegué a Dadaab por Dobley. Me capturaron después de Dobley y pasé seis días en prisión en Garissa. Llegué en coche con otros 25 somalíes. Nos encarcelaron a todos... Iban conmigo cuatro niños: una niña de 11 y tres niños de ocho, nueve y tres años de edad. La policía keniana dijo: 'Llegaste ilegalmente por el camino equivocado'. Tuve que pagar 5.000 chelines kenianos. Mis familiares tuvieron que enviar el dinero.

Los tres campos de Dadaab están sobrepoblados. Originalmente construidos para albergar a 90.000 refugiados, ahora alojan a más de 280.000. Esto ha ejercido grandes presiones sobre el acceso de los refugiados al alojamiento, agua, higiene, salud y educación. El gobierno keniano ha sido lento a la hora de asignar más terrenos para albergar a la población cada vez mayor de refugiados.

Los refugiados en los campos de Dadaab dijeron a Amnistía Internacional que los campos eran cada vez más inseguros y que los miembros y simpatizantes de Al Shabab, un grupo islamista armado en Somalia, estaban presentes en los campos o los recorrían y a veces reclutaban refugiados para combatir en Somalia. Se ha informado también que las fuerzas de seguridad kenianas reclutaron refugiados somalíes para entrenamiento militar a finales de 2009.

La situación en los campos de Dadaab es crítica,” dijo Michelle Kagari. “Los refugiados somalíes se encuentran atrapados entre una zona de guerra y lo que muchos describen como una prisión abierta, ya que Kenia no les permite salir de los campos sin un permiso especial. Los refugiados que han logrado llegar a las ciudades kenianas viven en condiciones precarias y siguen siendo vulnerables a los abusos de la policía.

Kenia carga desigualmente con la responsabilidad de los flujos masivos de refugiados de Somalia y necesita más apoyo de la comunidad internacional, incluyendo los países de la UE, para proporcionar soluciones duraderas a estas personas.

Amnistía Internacional está pidiendo al gobierno keniano que garantice que los somalíes que huyen de los abusos graves contra los derechos humanos y la violencia indiscriminada reciban refugio y protección adecuada en territorio keniano.

Pide también a la comunidad internacional y los socios donantes de Kenia que compartan la responsabilidad de la crisis de los refugiados de Somalia y amplíen los programas de reasentamiento y apoyen los proyectos de integración local con el fin de mejorar la vida de los refugiados en Kenia.

Notas para periodistas
  • Los ciudadanos somalíes en Kenia generalmente son reconocidos como refugiados prima facie por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Se considera que las personas que huyen del sur y centro de Somalia necesitan protección internacional.
  • Kenia alberga el número más grande de refugiados somalíes en la región. Según el ACNUR, en septiembre de 2010 había 338.151 refugiados reconocidos en el país. Sin embargo, el número total de ciudadanos somalíes que viven en Kenia es probablemente mucho más alto, ya que muchos no han sido reconocidos como tales.
  • De acuerdo con el ACNUR, más de 1,4 millones de personas están internamente desplazadas en Somalia y más de 600.000 ciudadanos somalíes se han refugiado en países vecinos.

Más información
Gabinete de prensa de la Sección Española de Amnistía Internacional, Telf., 91 310 12 77
Centro de Documentación de AI: doc.es.amnesty.org